recorte.jpg

El hecho de que un tribunal belga obligue a Tiscali,  proveedor de acceso a Internet, a impedir descargas de música P2P sería otra de tantas sentencias, sino fuera porque sienta un precedente que puede ser considerado como “censura”, que además vulnera abiertamente los derechos a la privacidad, al secreto de la correspondencia y a la libertad de expresión de los internautas o usuarios de Internet. 

El perito que ha estudiado el caso explicaba que filtrar y bloquear software no supone manejar datos personales y que una medida de bloaqueo P2P tiene un carácter puramente técnico y automático. Aunque así fuera, supone un retroceso en los derechos.

En la antigüedad se mataba al mensajero cuando traía malas noticias. En la actualidad, los servidores, los proveedores de Internet no son más que modernos mensajeros a través de los que debe circular todo tipo de información. Ponerle puertas al campo supone un retroceso histórico que podría devolvernos a las cavernas. O es que acaso antes no se copiaba la música en cassettes o no prestamos hoy los cd´s a los amigos para que los graben.

Sólo ha cambiado la forma de hacerlo y la red ha multiplicado de forma exponencial estos intercambios locales. Como sabemos, cuando se mata al mensajero, sólo se consigue reforzar el mensaje. Todavía hay quien no entiende que Internet es una red de redes descentralizada. Ni el mp3, ni emule, ni el P2P van a terminar con la distribución gratuita en Internet, ni mucho menos ninguna sentencia. Esto significa que el mensaje, la música, los vídeos, los contenidos seguirán llegando a sus destinatarios y sólo cambiará el recorrido, el camino.

Ya lo decía Nacho Escolar cuando escribió “Por favor pirateen mis canciones”: “No puedo alegar que no sabía dónde me metía cuando hace un año y medio firmé mi contrato con Universal Music. En aquella reunión, un alto directivo de la compañía me resumió en una sola frase los nueve folios del acuerdo: “Las discográficas somos un mal necesario”. No lo voy a negar. Sin ellas, mi grupo jamás habría vendido 10.000 discos. Aunque estoy seguro de que sí hubiese podido regalarlos”.

Anuncios